Llevas toda la vida dentro de él y probablemente no sabías la mitad de estas cosas. Todas son reales.
- Naces con unos 300 huesos y de adulto tienes 206. Muchos se van fusionando mientras creces, como los del cráneo.
- El hueso más pequeño está en el oído. Se llama estribo y mide unos 3 milímetros.
- Tu corazón late unas 100.000 veces al día. Más de 2.500 millones de latidos en una vida.
- El cuerpo de un adulto tiene unos 37 billones de células, según las estimaciones más citadas.
- Parpadeas unas 15-20 veces por minuto. Pasas varios minutos al día con los ojos cerrados sin darte cuenta.
- Tu estómago se protege de su propio ácido con una capa de moco que se renueva continuamente.
- Las papilas gustativas se renuevan cada una o dos semanas. Por eso te recuperas pronto de quemarte la lengua.
- Las huellas dactilares son únicas, incluso entre gemelos idénticos.
- La lengua también tiene “huella”: su forma y textura son distintas en cada persona.
- Eres un poco más alto por la mañana. Durante el día los discos de la columna se comprimen; puedes perder alrededor de un centímetro.
- El fémur es el hueso más largo y uno de los más resistentes.
- No puedes hacerte cosquillas a ti mismo: el cerebro predice el movimiento y anula la sorpresa.
- Las uñas de las manos crecen más rápido que las de los pies, y más en verano.
- El cerebro consume en torno al 20 % de la energía del cuerpo, pese a pesar solo un 2 % del total.
- Los bebés no tienen rótula ósea al nacer: es cartílago y se osifica durante la infancia.
- Por la nariz respiras más por un orificio que por otro y se van turnando a lo largo del día: es el ciclo nasal.
- Los ojos tienen el mismo tamaño casi toda la vida; la nariz y las orejas siguen cambiando con la edad.
- Tu piel es el órgano más grande del cuerpo: en un adulto, cerca de 2 metros cuadrados.
- El estornudo puede salir a más de 30 km/h. Tápate con el codo.
- Los músculos que más trabajan son los de los ojos, que se mueven miles de veces al día.



