El móvil que llevas en el bolsillo tiene mejor cámara que muchas cámaras compactas de hace unos años. Casi siempre, la diferencia entre una foto normal y una buena está en estos detalles.
Antes de disparar
- Limpia la lente. Parece una tontería, pero la grasa de los dedos es la causa número uno de fotos borrosas o con halos. Usa una camiseta de algodón.
- Activa la cuadrícula en los ajustes de la cámara. Te ayuda a poner el horizonte recto y a usar la regla de los tercios: coloca lo importante en una de las líneas, no siempre en el centro.
- Busca la luz. La luz natural es la mejor. La hora dorada (justo después del amanecer y antes del atardecer) da fotos cálidas y suaves.
- Ponte de espaldas al sol si fotografías personas, o en sombra abierta para evitar caras con sombras duras.
Al disparar
- Toca la pantalla para enfocar lo importante. Después desliza el dedo arriba o abajo para ajustar el brillo.
- No uses el zoom digital. Si tu móvil tiene teleobjetivo (2x, 3x, 5x), usa esos botones. Si no, acércate tú.
- Modo retrato para personas y objetos: desenfoca el fondo como una cámara profesional.
- Ráfaga para movimiento: mantén pulsado el disparador (o deslízalo, según el móvil) con niños, mascotas o deporte, y elige la mejor.
- Modo noche y quietud: de noche, apoya el móvil en algo firme. El modo noche hace varias fotos y las combina.
- Cambia el punto de vista. Agáchate a la altura de los niños o las mascotas; prueba desde abajo o desde arriba. Las fotos a la altura de los ojos son las más aburridas.
Después
- Edita con moderación. Endereza, recorta y ajusta un poco el brillo y el contraste. Los filtros exagerados envejecen mal.
- Haz copia de tus fotos. De nada sirve una gran foto si se pierde con el móvil. Lee cómo hacer copias de seguridad.
💡 ¿El móvil va lleno? Las fotos en 4K y los vídeos ocupan muchísimo. Mira cómo liberar espacio sin borrar fotos.



